Gongorá pidió «perdón», pero continúa el juicio contra Ana María, quien sigue en prisión

Gongorá pidió

Ana María Orozco, ex pareja del ex ministro Genaro Góngora Pimentel -con quien procreó 2 hijos-, dijo esta mañana que tiene miedo a la sentencia que dictará la juez en su caso por un presunto fraude, luego de que, paralelamente, solicitaran un peritaje «urgente» para determinar si los menores sufrieron maltrato de su parte.

En entrevista para la primera emisión de Noticas MVS, vía telefónica desde la cárcel, Orozco mencionó que a través de la cuarta Sala de lo Familiar, Juan Luis González Alcántara Carrancá, solicitó un estudio sobre David y Ulises para determinar si fueron maltratados por su madre.

Ante ello, la señora consideró que «es obvio que Genaro (Góngora) influyó», y reiteró que existe un tráfico de influencias, debido a la amistad entre Carrancá y Góngora.

La solicitud del peritaje, según la madre, ocurrió después de que el ex presidente de la Corte le ofreció disculpas a través de una carta y pugnó porque «en el momento procesal oportuno se reincorpore al hogar con nuestros hijos y les brinde toda la atención, el amor, el cariño y comprensión que ellos merecen».

«¿Cuál es el momento oportuno (para su salida de la cárcel)?», cuestionó.

Ana María consideró que no es justo que Góngora «abuse de su poder» pidiendo, a través de terceros, un estudio que, teme, servirá para que «pase el tiempo», y al final se determine que sí existió maltrato infantil, lo cual negó.

Sostuvo que sus hijos no han sufrido maltratado y, por ello, no son tímidos.

Además, preguntó por qué sí hubo rapidez en su orden de aprehensión -la cual se dictó en 7 días- y no ocurre lo mismo con la sentencia.

«Tengo miedo de la sentencia», refirió sobre la condena de 6 a 11 años de cárcel que podría dictarle la juez, sin ningún beneficio y sin derecho a fianza, por haber puesto a su nombre una casa que Góngora Pimentel ordenó comprar a nombre de los 2 niños.

Ratifica Góngora la denuncia… desde su casa

La ex pareja de Góngora narró el único careo -ocurrida a principios de este año- que ha tenido con el ex ministro.

Comentó que la reunión ocurrió en la oficina de la casa de Góngora, en la colonia Florida, en el DF, en la cual él y sus testigos ratificaron su declaración, con la que acusan de lucro a Orozco.

El careo se realizó en la oficina de Góngora Pimentel ya que argumentó que por su edad no se podría presentar en otro lugar.

«Me mantuvieron esposada, delante de la juez y el ministro», indicó Ana María.

Señaló que la juez Nelly Ivonne Cortés Silva no permitió que se metiera sola al baño, por lo que ordenó la custodia en todo momento; además, negó que se dirigiera de forma directa a Góngora Pimentel para hacerle un par de preguntas.

Aristeguinoticias

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